Los buitres de la Península Ibérica
Alfonso M. Corral | 3 de agosto de 2010 | En PortadaAunque el término buitre no tiene ningún significado taxonómico, sí que lo tiene ecológico. Hace referencia a una serie de aves rapaces que se alimentan de animales muertos.
En la Península Ibérica podemos encontrar cuatro especies distintas y este Año Internacional de la Biodiversidad es una magnífica escusa para hablar un poco de ellas:
Buitre leonado (Gyps fulvus): el más frecuente de los buitres de la Península Ibérica tiene en la base del cuello una serie plumas blancas a modo de melena de león que le dan su nombre. De color pardo bastante oscuro, tanto en el dorso como en la parte anterior de las alas y vientre es de color más claro. Habita áreas montañosas, aunque cualquier cantil vertical inaccesible le sirve de buitrera o lugar de descanso. Su característica más destacada es la forma de desplazarse utilizando las corrientes de aire. Apenas mueve sus alas, siendo un ave que planea más que vuela.
Buitre negro (Aegypius monachus): con sus casi tres metros de envergadura, es el ave rapaz más grande de Europa. Su plumaje es casi todo negro, aunque tiene algunas zonas de marrón oscuro en el dorso. El cuello y la cabeza son también negros y sin apenas plumas. El plumaje de ambos sexos es idéntico y a simple vista es imposible saber si es macho o hembra. Los individuos más jóvenes tienen el plumaje más oscuro que los adultos. Construyen sus grandes nidos en las copas de los árboles en las sierras más tranquilas y agrestes. La superficie que abarca en su búsqueda de carroña es realmente grande. Hace unas décadas era una especie muy escasa y amenazada, con menos de 200 parejas reproductoras en toda la península. Aunque sigue amenazado en España, afortunadamente cada vez es más frecuente observar a los buitres negros planeando sobre nuestras sierras y dehesas.
Alimoche (Neophron percnopterus): el más pequeño de los cuatro, es lógicamente de los últimos animales en acceder a la carroña. De este modo se tiene que conformar con las pocas pieles y restos de carne que quedan y complementa su dieta con insectos y pequeños animales. De color blanco y con sus características patas y cabeza amarillas, los alimoches vuelan normalmente en solitario, aunque a veces siguen a otros congéneres o incluso a cuervos o buitres de otras especies. Migra todos los veranos a la Península Ibérica, aunque en Baleares y Canarias se encuentran poblaciones sedentarias.
Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus): algo menor que el Buitre negro, el Quebrantahuesos se caracteriza por tener unas alas largas y estrechas, una cola larga en forma de rombo y la cabeza recubierta de plumas, al contrario que el resto de buitres. Es de hecho, el único de ellos que no introduce su cabeza dentro de la carroña ya que, como su nombre indica, se alimenta de huesos, los cuales llega a partir en ocasiones dejándolos caer sobre zonas rocosas. Ingiere el hueso entero, pudiendo tragar trozos de hasta 20 cm de longitud. El color del plumaje varía enormemente con la edad. Habitan en zonas montañosas y escarpadas, donde no puedan ser molestados. Aunque está ampliamente extendido por Asia y África, en la península tan sólo podemos encontrarlo en los Pirineos y en Cazorla.

2006-2012
El quebrantahuesos se puede ver también en el Parque de Cazorla (Jaen), donde lo están reintroduciendo.
Saludos
Es una excelente noticia Leo. A ver si funciona el programa de reintroducción.
En Cazorla desapareció el quebrantahuesos en 1986. A principios de este siglo se creó una fundación para la cría en cautividad de dicha especie y la reintroducción en el Parque Natural que, desde el 2006 han conseguido más de 20 nacimientos y han soltado 14 individuos jóvenes que ya sobrevuelan las cumbres de estas sierras y sus alrededodores, aunque algunos de los jóvenes individuos han muerto de manera violenta.
Alfonso