El Circo del Absurdo no. 9

¿Cómo podemos tomarnos en serio a los defensores de lo paranormal si demuestran tener un conocimiento prácticamente nulo de la ciencia? Esta pregunta de Miguel Ángel Sabadell está siempre vigente cuando tratamos del circo que les gusta montar a charlatanes, magos y defensores de lo paranormal.

Foto: KMJResulta curioso que a veces, cuando los científicos descartan alguna de sus hipótesis iniciales, ciertas personas llegan a sacar conclusiones desbocadas. Y otras, aprovechan para burlarse de la constante renovación de los paradigmas científicos. Y todo por no tener claro que esa es la principal fuerza de la Ciencia.

Y es que, para la Ciencia, el fenómeno que se pretende estudiar está ahí y puede ser observado, independientemente de si hay una o mil teorías que lo expliquen. Las explicaciones de los hechos van cambiando tras hacer nuevos experimentos. Pero es fundamental que haya un hecho que estudiar. Y que lo pueda estudiar cualquiera, no sólo los “elegidos”. El fundamentalismo es uno de los riesgos más dramáticos de la humanidad.

Sin embargo, lo más sencillo del mundo es abrazar prejuicios y defenderlos. En muchos casos esta defensa se hace ofendiendo y descalificando a las personas que no los comparten. De todos modos, los prejuicios nos evitan la dolorosa y agotadora tarea de pensar por nosotros mismos e indagar más sobre aquello de lo que nos hicimos las ideas prejuiciosas. Los hechos y las pruebas siguen siendo necesarios.

La mayoría de las veces en las que nos llega una presentación en Power Point, las teorías que proponen parecen inspiradas en alguna película de Hollywood. Otras veces están más elaboradas y nos presentan el tema en dos partes. Una que supuestamente aclara por qué surge esta pregunta y otra que pretende responderla. De todas maneras, al final acaban llegando a sus conclusiones sin haber demostrado antes nada y tenemos que confiar simplemente en su palabra. Y eso no es Ciencia.

La principal ventaja del método científico es poder realizar experimentos para comprobar nuestras hipótesis (o descartarlas). ¿Están los seguidores, practicantes y defensores de las pseudociencias dispuestos a recurrir a ese mecanismo de autocorrección?

3 comentarios en “El Circo del Absurdo no. 9

Los comentarios están cerrados.