¡Hawái se está disolviendo!

Nos contaba el profesor de Ciencias Naturales en el instituto que el viento, el agua o el hielo son capaces de erosionar cualquier montaña, por muy alta que sea. Tan sólo necesitan tiempo. Pero la erosión no va a ser quien finalmente haga desaparecer al archipiélago de Hawái debajo del mar. Según acaban de ver los geólogos, ¡las montañas de la isla de Oahu se están disolviendo!

Koolau

Cordillera Koolau vista desde la bahía de Hanauma (Imagen: Melodi2).

Aprovechando que en la isla hawaiana de Oahu sólo hay un tipo de roca, basalto, el geólogo Steve Nelson decidió estudiar cómo afectaban a la erosión del suelo variables como el viento, la lluvia o la temperatura. Y analizando la composición química de arroyos y aguas subterráneas se encontró con una sorpresa. La concentración de sílice en muestras extraídas a un metro de profundidad era mayor que en las aguas superficiales.

Tras comparar los datos de la erosión con la cantidad de rocas que se disuelven en las aguas subterráneas y van a parar al mar, ya en la Brigham Young University en Provo (Utah), Nelson calculó que “hay más material disolviéndose en estas islas que siendo transportado por la erosión“. De todos modos, todavía falta mucho tiempo para que el archipiélago de Hawái esté formado por una serie de islas casi tan llanas como las del cercano atolón de Midway.

Se calcula que durante los próximos 1,5 millones de años, la tectónica de placas todavía hará subir estas islas a mayor velocidad (6 cm cada mil años) que la erosión y la disolución las están reduciendo. Eso sí, esta subida de nivel no es nada regular, ya que en las zonas de la isla en las que llueve más, la erosión y, sobre todo, la disolución de las rocas, están ya ganando a la tectónica de placas.

Referencia:
Nelson ST, Tingey DG, Selck B. The denudation of ocean islands by ground and surface waters: The effects of climate, soil thickness, and water contact times on Oahu, Hawaii. Geochimi. Cosmochim. Acta, 103 (2013), 2341–2359.