Cuando el método científico recurre a la magia

| 12 de noviembre de 2012 | En Portada

Desde hace dos años se celebra en verano en la isla de San Simón (Galicia) Neuromagic: Los Engaños de la Mente. Se trata de unas sesiones de trabajo en las que se estudian las conexiones entre la neurociencia y la magia.

La idea de esta novedosa línea de investigación iniciada en el Barrow Neurological Institute de los Estados Unidos por Susana Martínez-Conde y Stephen Macnick, es estudiar los mecanismos de atención del cerebro a través de los trucos de los magos, quienes llevan generación tras generación manipulando nuestra conciencia para generar ilusiones visuales y cognitivas.

Lógicamente, la intención no es reventar el truco. Lo que se pretende es aprender cómo nuestro cerebro presta atención a lo que tenemos delante para poder tratar diversos trastornos psicológicos tales como el déficit de atención con hiperactividad, trauma cerebral, autismo o alzheimer. También podría ser interesante aplicarlo para mejorar el aprendizaje.

Serpientes giratoriasUno de los últimos trabajos del laboratorio de Martínez-Conde explica la ilusión de las Serpientes Giratorias, creada por el psicólogo japonés Akigoshi Kitaoka. Como casi todos nosotros podemos ver el la imagen de la izquierda, los círculos van girando. Pero no es verdad, no es una imagen animada, es una ilusión óptica.

Desde 2009, se sabía gracias a los estudios de Kitaoka que cuando se mueven los ojos mientras se observa esta ilusión, aumenta la actividad en la parte del cerebro que se ocupa de la percepción del movimiento. Pero la clave no está en los movimientos lentos del ojo, tal y como se sospechaba, sino en las microsacadas -movimientos microscópicos y rápidos del ojo- y en los parpadeos.

El grupo de Martínez-Conde ha sido capaz de medir los movimientos del ojo a la vez que los voluntarios indicaban si veían o no girar las imágenes. Sólo de este modo han sido capaces de darse cuenta de que la ilusión del movimiento se produce tras un parpadeo o tras uno de los minúsculos movimientos microsacádicos. De hecho, si aumentamos la frecuencia del parpadeo, aumenta la sensación de movimiento.

Microsacadas

Al volver el ojo a su sitio tras uno de estos minúsculos movimientos, el cerebro interpreta que no ha habido interrupción. Ya sabemos que no somos conscientes de los parpadeos… Pero es  imposible que vuelva a estar exactamente en la misma posición. Por eso nuestro cerebro lo interpreta como si hubiera habido un movimiento. Lo mismo que hace con las 24 fotografías por segundo que nos muestran en el cine.

Este hallazgo ayudará a entender mejor las bases neuronales de la percepción del movimiento, tanto en el cerebro normal como en el de pacientes con lesiones cerebrales, lo que puede contribuir al diseño de prótesis neuronales para personas con daño cerebral. “Una prótesis neuronal que no tenga en cuenta los detalles que ahora aportamos no tendrá tanta utilidad”, apunta Martínez-Conde.

 

Serpientes giratorias

Referencia:
Otero-Millan J, Macknik SL, Martinez-Conde S. Microsaccades and blinks trigger illusory rotation in the ‘rotating snakes’ illusion. J Neurosci. 2012 Apr 25;32(17):6043-51.
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2 comentarios

  1. QUe chulo!

  2. Cierto, la ilusion optica aumenta si ademas de parpadear desplazamos la pantalla del ordenador hacia arriba o hacia abajo.La vida es pura ilusión.