Premio Nobel de Química 2013

| 9 de octubre de 2013 | En Portada

Todavía recuerdo el día en el que mi profesora de química llegó a clase con una caja llena de bolas y palitos para explicarnos la estructura de las moléculas. Y también recuerdo que en la universidad, el profesor de química nos enseñó que había programas informáticos que hacía exactamente lo mismo.

Cyclooxygenase

Modelo de la aspirina interactuando con la enzima a la que inhibe (Imagen: David Goodsell)

Pero ese cambio “didáctico” hubiera sido imposible sin el trabajo que llevaron a cabo en los años 70 Martin Karplus, Michael Levitt y Arieh Warshel.

Los cálculos necesarios para modelar la estructura de grandes moléculas eran tan complejos que tan sólo eran posibles usando la física clásica (vamos, la de Newton…). Pero gracias a estos investigadores los químicos fueron capaces de incorporar la física cuántica. Con estas nuevas herramientas, los resultados que se obtienen con los actuales modelos informáticos son casi idénticos a los obtenidos en el tubo de ensayo.

Actualmente la modelización molecular es esencial para conocer la estructura de las moléculas y por tanto su modo de acción. Siendo prohibitivo sintetizar en el laboratorio todas las posibles combinaciones, este modelado químico es la base del desarrollo de los medicamentos actuales. Y eso por no hablar de catalizadores y nuevos materiales.

Por ello, Martin Karplus, Michael Levitt y Arieh Warshel acaban de recibir esta mañana el Premio Nobel de Química 2013.

 

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