Se reanudan los experimentos sobre la transmisión de la gripe aviar

El año pasado por estas fechas, un grupo de 39 investigadores anunciaba en las revistas científicas Nature y Science que detendrían sus investigaciones sobre la transmisión de la cepa H5N1 del virus de la gripe. Les parecía que debido a su potencial peligrosidad, generar variantes que se contagien con mayor facilidad era, por lo menos, arriesgado.

No habíamos vuelto a saber de ellos hasta ahora que llaman nuestra atención anunciando que retoman sus experimentos donde los dejaron.

Polimerasa
Estructura tridimensional de la polimerasa del virus de la gripe (Imagen: Juan Ortín/CNB-CSIC).

Explicaban hace un año que “eran conscientes de que las organizaciones y Gobiernos de todo el mundo necesitaban tiempo para encontrar las mejores soluciones para los retos y oportunidades que se derivan de su trabajo”. Tenían muy claro que sus cepas habían generado alarma y pretendían, con una moratoria voluntariadar tiempo al debate sobre la seguridad.

Aunque ya en marzo de 2012 el comité de bioseguridad de los Estados Unidos les dio vía libre para seguir con sus ensayos, los investigadores explican que en este país (y en algunos otros) todavía no se han puesto unas normas claras y efectivas para realizar este tipo de estudios. De todos modos, a la Organización Mundial de la Salud sí que le ha dado tiempo y muchos países han actualizado las normas de sus laboratorios de bioseguridad. Por ello, piensa este grupo de científicos, trabajar en estas nuevas condiciones supone ya un riesgo menor que el dejar que el virus H5N1 siga evolucionando en la naturaleza y que los científicos no aprendan cómo funciona y cómo pueden luchar contra él.