Describen una proteína implicada en el desarrollo del cáncer de hígado

La investigadora del CNIC Guadalupe Sabio lleva varios años estudiando una familia de proteínas que se activan cuando nuestras células sufren algún tipo de estrés. Y acaba de descubrir que una de ellas, llamada p38γ, es necesaria para el inicio de la división celular de las células del hígado. El descubrimiento de esta función abre una nueva vía para el tratamiento del cáncer de hígado, para el cual no existe todavía ninguna medicina que pueda luchar contra él.

Las cuatro p38 kinasas

Estructura atómica tridimensional de las cuatro p38 kinasas: α, β, γ y δ (Imagen: Alfonso Mora/CNIC).

Las cuatro proteínas de la familia de las p38 kinasas son tan similares que, en principio, parecen una redundancia. Sin embargo, estudiando con detalle su estructura tridimensional Sabio observó que había una de ellas, la p38γ , que tenía una zona que era algo diferente a las otras tres. Lo más interesante era que esa zona que la diferenciaba la hacía similar a otro grupo de proteínas conocidas como CDKs. Éstas últimas se conocen desde hace tiempo por regular la división de las células. De hecho, están implicadas en el desarrollo del cáncer.

El grupo dirigido por Sabio decidió estudiar con mayor detalle estas similitudes y observó que un conocido fármaco inhibidor de la CDK2 también disminuía la actividad de la p38γ. Además, descubrieron que las dos ejercen su acción sobre una misma proteína supresora de tumores clave en la regulación del ciclo celular.

El estrés celular regula la división de las células

Para comprobar si la p38γ estaba realmente implicada en la división celular, Antonia Tomás-Loba estudió qué pasaba cuando se inducía químicamente el cáncer de hígado a ratones. Y los resultados fueron realmente prometedores. Tanto si faltaba esta proteína como si bloqueaban su actividad con un fármaco, consiguieron retrasar el desarrollo del carcinoma hepatocelular, un tipo de cáncer de hígado que representa la cuarta causa de muerte por cáncer en el mundo.

Estos resultados, comenta Sabio, «tienen posibilidades de ser extrapolables a las personas». De hecho, en colaboración con el Hospital Universitario de Salamanca han comprobado que la cantidad de esta proteína es mucho mayor en los pacientes con cáncer de hígado. En el futuro, se podría tratar este tipo de cáncer con algún medicamento que inhibiera específicamente a la p38γ. La ventaja de este posible tratamiento, explica Sabio, es que esta proteína controla el inicio de ciclo celular tras un estrés «por lo que su inhibición no afectaría a otros tejidos que están en constante proliferación como el intestino o el pelo».

Referencia:

  • A Tomás-Loba, E Manieri, B González-Terán, A Mora, L Leiva-Vega, AM Santamans, R Romero-Becerra, E Rodríguez, A Pintor-Chocano, F Feixas, JA López, B Caballero, M Trakala, Ó Blanco, JL Torres, L Hernández-Cosido, V Montalvo-Romeral, N Matesanz, M Roche-Molina, A Bernal, H Mischo, M León, A Caballero, D Miranda-Saavedra, J Ruiz-Cabello, YA Nevzorova, FJ Cubero, J Bravo, J Vázquez, M Malumbres, M Marcos, S Osuna, G Sabio. p38gamma is essential for cell cycle progression and liver tumourigenesis. Nature. 2019; doi: 10.1038/s41586-019-1112-8.