III Concurso Explica esta fotografía

| 31 de enero de 2013 | Divulgación

Esta mañana, miraba embelesado la foto que había colgado en twitter Elena Justel. Con la manera de presentar la reconstrucción de la mano, el Australopithecus sediba me parecía un humano más. Pero no un antepasado, sino un hijo pequeño…

Australopithecus sediba

Al rato, disfrutando de las similitudes de ambas manos, me llamó la atención una diferencia.

El concurso consiste en explicar qué detalle llamó mi atención. La contestación deberá dejarse en los comentarios de este artículo a partir de mañana viernes a las 09:00 hora española (GMT +2). Hasta entonces la posibilidad de dejar comentarios permanecerá cerrada.

El premio: un E-Book reader con pantalla TFT de 7 pulgadas, memoria interna de 2GB, resolución de 800×840 y batería recargable de litio 1200MA que enviaré a casa del ganador siempre y cuando me deje su correo electrónico en el comentario. Es la única manera de que le pueda preguntar por la dirección del envío (único fin para el que se utilizará esta información).

Solución:

A Laura parece que le ha llamado la atención principalmente la longitud de los dedos, pero para mi lo más llamativo es el número de huesos que podemos ver.

huesos de la mano

Huesos de la mano humana (Dibujo: Mariana Ruiz Villarreal).

Como se puede apreciar en el dibujo de la izquierda, los huesos de nuestras manos son casi iguales que los del Australopithecus sediba. Eso sí, como bien ha indicado Pablo, a la reconstrucción le faltan falanges. Aunque no una de cada dedo ya que, como nos explica Carlos Lorenzo Merino, especialista en la evolución de la mano de la Universitat Rovira i Virgili, “los Australopithecus tenían el mismo número de falanges que los humanos actuales: dos falanges en el pulgar y tres falanges (proximal, intermedia y distal) en los dedos 2 a 5″. De hecho, tener tres falanges en cada dedo y cinco dedos es algo que compartimos todos los primates.

Siendo Pablo el ganador, además del premio, se merece que expliquemos por qué faltan las falanges distales de los dedos.

En el artículo científico en el que describen este descubrimiento, nos explicó Lorenzo que señalaban que habían encontrado una falange distal, pero no sabían con seguridad si era la del meñique o la del anular. Para no crear confusión, decidieron no incluirla en la foto.

Preguntando a Lee Berger, el científico de la University of the Witwatersrand que encontró estos fósiles, nos comenta que dejaron las falanges que faltan en las rocas porque les parece que hay restos de las uñas y no están en condiciones de extraerlas sin estropearlas. Así que hasta que la tecnología no se lo permita, la reconstrucción que tienen seguirá sin las puntas de los dedos.

Bueno, el pulgar sí que está completo…

 

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4 comentarios

  1. Hola, soy Laura Raya,
    la foto es muy llamativa puesto que la diferencia podemos verla fácilmente si paramos unos segundos.
    Desde mi punto de vista, la diferencia más clara observable a simple vista es que la mano de este Australopithecus sediba presenta un dedo pulgar largo y el resto de los dedos cortos, lo que puede indicar que esta especie había comenzado a trabajar con herramientas.
    Si observamos también ese fuerte aparato flexor, me arriesgo a opinar que les permitía también trepar por los árboles.
    Espero haber estado acertada en las diferencias.
    un saludo!
    cruzo los dedos, hablando de manos!! jaja

  2. Hola,

    Sin tener ninguna idea de estos temas, me parece que a nuestro antepasado le falta una falange en cada dedo, comparado con nuestras manos. No se si es porque no se han encontrado o porque realmente no tenían.

  3. Si fueran humanos serían 5 pulgares (por el número de huesos y por la longitud).

  4. El pulgar es lo que te ha llamado la atención como a mi.