Entrevista con Cristina Nevado
Alfonso M. Corral | 30 de septiembre de 2009 | DivulgaciónLa química madrileña Cristina Nevado realizó su tesis doctoral en la Universidad Autónoma de Madrid y a finales de 2006 empezó a trabajar como postdoctoral en el Max-Planck-Institut für Kohlenforschung en Alemania. Desde mayo de 2007 tiene su propio grupo de investigación en la Universidad de Zürich donde utiliza metales de transición como catalizadores de reacciones para sintetizar compuestos orgánicos de estructuras complejas.
¿Se planteó su salida de España como algo temporal o como algo definitivo?
En principio como algo temporal, para realizar una estancia post-doctoral en Alemania.
¿Que le hizo plantearse su futuro profesional fuera de España?
Tras dos años en el Max-Planck-Institut für Kohlenforschung como post-doc, tuve que empezar a explorar las posibilidades que se presentaban a continuación para mi futuro profesional. Aunque la idea de volver a España con una beca Ramón y Cajal era atractiva, varias ofertas para continuar con la investigación en Europa surgieron en paralelo, y me decidí por la Universidad de Zürich, donde actualmente trabajo como Assistant Professor.
¿Se considera, científicamente, española?
Por supuesto. No estaría aquí hoy de no ser por la formación que recibí en España, primero para conseguir mi licenciatura y luego mi doctorado. El haber trabajado en Alemania y ahora en Suiza también me ha influido, pero considero que los primeros pasos son tal vez los más decisivos.
¿Mantiene algún tipo de contacto científico con España?
Si. Muchos de mis amigos, también doctores en química, han vuelto a España reincorporándose en diversos puestos tras su estancia post-doctoral. También a través de mi director de tesis, el grupo de jóvenes investigadores de la Real Sociedad Española de Química, etc.
¿Cómo mejoraría la política científica española?
Es un tema muy complejo y que ofrece muchas aristas. Por un lado, es obvio que el apoyo económico y la inversión en investigación básica es primordial para hacer de España un país competitivo a nivel Europeo y mundial. Por otro lado, el implementar programas que permitan la vuelta de jóvenes investigadores para realizar sus propios proyectos y desarrollar su investigación de manera independiente ayudaría a evitar las consecuencias nefastas de un sistema absolutamente inmovilista y endogámico, donde la independencia no se valora, sino que se penaliza.
Por último, y basado en mi experiencia en Zürich, creo que también es importante facilitar el contacto de la comunidad científica con la sociedad, ya que al fin y al cabo, la investigación que se desarrolla es pagada con el dinero de todos, y aunque no siempre a corto plazo, contribuye a mejorar la calidad y el nivel de vida de la sociedad.
Esta entrevista forma parte de la serie Españoles por el Mundo.

2006-2012