Nuevas funciones para el mal llamado ADN basura
Alfonso M. Corral | 9 de febrero de 2011 | InvestigaciónCuando se descubrió que en nuestro genoma existía una enorme cantidad de ADN que no producía proteínas, enseguida fue bautizado como ADN basura. Dado que no eran genes, pensaron que no servía para nada, y parecía un nombre muy adecuado.
Sin embargo nada más lejos de la realidad. Desde el principio se han ido encontrado diversas funciones para el ADN no codificante. Algunas de estas secuencias de ADN son relevantes para la función normal del genoma y, como nos comenta Lluís Montoliu, “frecuentemente están asociados a patologías cuando dejan de funcionar correctamente”.
El grupo de Pedro M. Fernández-Salguero en la Universidad de Extremadura, en colaboración con el propio Montoliu (del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC) y José Luis Gómez-Skarmeta (del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo) acaba de describir unas nuevas regiones situadas entre los genes que tienen una serie de funciones que hasta ahora se desconocían.
Concretamente, han dedicado su esfuerzo a estudiar unas secuencias, conocidas como retrotransposones, que se repiten más de 14.000 veces a lo largo de todo el genoma del ratón. Resultan ser unos sitios donde se unen diversas proteínas que controlan cuándo se copian los genes a ARN mensajero, el paso previo a que se produzca la proteína que codifica dicho gen. Y han comprobado que, de este modo, contribuyen a la organización del genoma. De hecho, lo que hacen estas secuencias es que los genes que se encuentran juntos puedan copiarse en condiciones y tejidos diferentes, sin que uno interfiera en la función del otro.

2006-2012
El grupo de Gómez Skarmeta ha conseguido hacer un mapa de las diferentes regiones del genoma “basura” que regulan un grupo de genes fundamentales para la formación de multitud de tejidos y órganos (desde los ojos hasta las extremidades).