La tensión arterial de Priscela

| 18 de abril de 2008 | Medicina Opinión

Mi amiga Priscela tiene la tensión alta. Tan alta, que el médico la ve una vez al mes para seguir su evolución. Y cada tres meses cambia de tratamiento por que la tensión nunca baja. Mi amiga Priscela dice que su médico no sabe que le pasa. Y tiene toda la razón.

Porque su médico no sabe que Priscela no se toma las pastillas. Me comenta que como no sabe lo que tiene, no le va a hacer caso. Yo la intento convencer de que debe tomarse las pastillas, pero no me escucha.

Y no es que no se preocupe por su salud. Mira el contenido de sal de todo lo que va a comer o a beber y ha sustituido el cloruro de sodio (la sal común) por el cloruro de potasio que no afecta a la tensión. Dice que eso es lo que funciona y no lo del médico. Pero su tensión arterial sigue siendo muy alta.

Priscela, obviamente, no se fía de los hechos. Como hombre de ciencia que soy, me gustaría convencerla con estudios científicos y con razones. Pero no soy capaz.

Sólo me queda un último recurso: pedirla que tenga un poco de fe y que haga caso a su médico. Pero es justo lo contrario a lo que pretendo con este blog…

Este artículo forma parte de la segunda función de El Circo del Absurdo.

Este artículo ya no admite más comentarios.