La AECC lamenta que con Público desaparezca otra buena sección de ciencia

La información científica debe formar parte del conjunto de informaciones a las que los ciudadanos tienen derecho. Sin embargo, la misma insensibilidad que recorta en las crisis los presupuestos para investigación, justo cuando debían ampliarse, recorta también la información científica cuando el espacio de papel o de tiempo (en periódicos y en revistas, en radios y en televisiones) se hace más caro. El cierre del periódico Público es, por ahora, el último de una dolorosa cadena de cierres, pero para quienes trabajamos en el mundo de la información y la divulgación de la ciencia, este cierre es especialmente doloroso porque este medio se había destacado por tener una sección de ciencia activa y entusiasta.

En una sociedad tan tecnológica y en la que las decisiones políticas con frecuencia están determinadas por criterios científicos; en una sociedad en la que tan habitualmente los criterios morales bajo cuyas premisas se toman decisiones que nos afectan a todos se edifican sobre supuestos criterios científicos, en energía, en medio ambiente, en biología y en medicina, por citar solo cuatro casos evidentes, el disponer de una adecuada información científica cobra una especial importancia. Si Martí dijo “Ser cultos para ser libres”, hoy es más necesario que nunca estar informados de la actualidad científica para ser cultos, para ser libres.

Desde la AECC mostramos, pues, nuestro pesar por el cierre de Público y por la desaparición de su sección de ciencia. Deja un hueco que será muy difícil llenar. No han sido los primeros en apostar por la ciencia en el periódico, pero sería muy malo que fueran los últimos.

Junta Directiva de la Asociación Española de Comunicación Científica, AECC