La valoración de los políticos científicos
Alfonso M. Corral | 29 de octubre de 2010 | OpiniónHablando del habitual desencuentro entre científicos y políticos, Santiago Lamas, investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, comentaba el mes pasado la necesidad de que los políticos adoptaran el método científico como forma de aproximarse a los problemas.
Coincido con él en que los escasos políticos con formación científica probablemente hayan tomado decisiones “acertadas”, pero me pregunto si eso llega a reflejarse en la valoración que los ciudadanos hacen de ellos.
Para ello, he recurrido al último barómetro disponible del Centro de Investigaciones Sociológicas, el de julio de 2010. En esa encuesta se presenta, entre otras cosas, la valoración de 28 políticos españoles, 18 de ellos miembros del gobierno en aquellos momentos. La nota media de todos ellos era de 3,37.
Como la mayoría de nosotros no tenemos ni idea de la formación de nuestros representantes, me pareció una buena oportunidad para comprobar si, a los ojos de los ciudadanos, son mejores políticos aquellos que tienen una formación científica (físicos, biólogos, químicos, ingenieros, etc.).
En contra de lo esperado, los cinco que tienen una formación científica sacan una nota media de 3,24. Aunque no es significativo, es menor que la media total (3,37) y que los 3,41 que sacan de media los que no tienen formación científica. Eso sí, aunque sea por los pelos, ganan a los tres que no tienen estudios universitario (3,23).
Vamos, que en la sociedad en la que vivimos, la ciencia no parece ayudar a que los políticos tomen decisiones que los ciudadanos consideramos buenas. Al menos si usamos una encuesta poco científica.

2006-2012
Con permiso, dos observaciones:
- si las diferencias no son significativas se acabó el análisis, no gana ni pierde nadie ni deben hacerse más observaciones.
- la opinión de los ciudadanos no es un buen criterio para valorar el acierto de las decisiones. Una decisión acertada puede ser impopular y acarrear una valoración baja y viceversa.
Saludos
Hola Ángel.
Aunque las diferencias no sean significativas, si se puede hacer un análisis. Precisamente eso, que da igual la formación de los políticos.
Respecto a la opinión de los ciudadanos, CASI estoy de acuerdo contigo. En principio creo que mi opinión sería lo más correcto para decidir si un político es bueno o malo. Pero si mi mujer no está de acuerdo conmigo, ¿lo estarías tu? ¿Y el resto de lectores? La democracia es lo que tiene, que “las masas” no tienen porqué tener razón. Pero no se me ocurre otra forma de hacerlo.
Es que usar el método científico para tomar decisiones políticas es como hacer el bacalao al pil-pil con pipeta: o una gracieta o una tontería. O las dos cosas a la vez.
En cuanto a cómo valorar el acierto de las decisiones políticas, yo me abstendría de buscar otro método que no fuera la opinión de los ciudadanos porque esas cosas suelen acabar mal, muy mal.
Podríamos discutir sobre las formas en que se mide esa opinión, si las encuestas son el único método o el más acertado, etc; pero en democracia no hay más forma de evaluar la acción política que la opinión de los ciudadanos.
Ya lo dijo Winston Churchill, los científicos no tienen por qué estar arriba, sino simplemente disponibles.
No es necesario que los políticos tengan una formación científica. Pero es esencial que tengan muy claro el funcionamiento de la ciencia y su importancia.