¿Son mejores profesores universitarios aquellos que investigan?

A raíz de la noticia de que muchos docentes universitarios tendrán que impartir más horas de clase, he recordado que Ángel M. Felicísimo tuiteó hace unas semanas que los profesores que tuvieran resultados de investigación deberían dar menos clases y aquellos que no investigaran más. Basándome en mi experiencia durante la carrera, enseguida pensé en los peores profesores dando más clases que lo buenos. Pero claro, eso de que los mejores profesores son los que hacen mejor investigación es sólo mi sensación.

e=mc2El tuit de Felicísimo venía motivado por la reunión de José Ignacio Wert en la que se proponía aumentar las horas de docencia en la universidad. Felicísimo razona que “si hay profesores que no cumplen una parte de sus tareas (las investigadoras) parecería lógico que se les exigiera alguna dedicación compensatoria ya que están cobrando lo mismo (obvio algún minúsculo complemento) que a los que se dedican también a investigar”. Pero una cosa es premiar a quien más investiga y la otra es saber quién es el mejor profesor universitario.

Teniendo en cuenta que entre sus obligaciones se encuentran tanto la docencia como la investigación, el mejor profesor es quien hace con solvencia las dos cosas: enseñar e investigar. Y aunque quien exclusivamente se dedica a dar clases puede ser muy buen docente, desde su misma universidad, Francisco Centeno comenta que es evidente que los que la hacen investigación “transmitimos a nuestros alumnos que el conocimiento no es dogmático y está sujeto a continua renovación y revisión, lo que nos lleva al dinamismo que supone hacer ciencia, a incentivar la curiosidad para poder plantear preguntas, a analizar esas cuestiones planteadas para usar las herramientas adecuadas para resolverlas, y a construir el nuevo conocimiento sobre las bases que otros hayan puesto”. Tanto Centeno como yo coincidimos en que durante nuestra etapa de alumnos, los profesores que hacían investigación nos transmitieron ilusión por la ciencia y fueron quienes nos motivaron a dedicarnos a la investigación.

EstudiantesJosé Antonio López no dispone de datos suficiente para afirmar qué debe cumplir el perfecto profesor de universidad. Sin embargo, tiene bastante claro que “avanzar en la bruma del conocimiento científico proporciona una perspectiva de los temas a impartir basada en dicho conocimiento”. De ahí que no conciba su cargo de profesor en la Universidad Autónoma de Madrid sin el valor añadido que le proporciona la investigación que realiza en el Centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’.

En términos generales, Felicísimo defiende la existencia de cierto grado de asimetría en las dedicaciones del profesorado de universidad de tal modo que se premie a los mejores investigadores con una menor carga docente. De ahí que me imagine a los peores profesores enseñando más horas de clase a los alumnos. Y eso, a pesar de que la suposición de que quien investiga es mejor docente no tiene por qué ser cierta. Como recalca Felicísimo, “hay muchas asignaturas donde es necesario estar al día pero no necesariamente ser punta de lanza en investigación”.

Eso sí, mis temores tienen una solución bien sencilla: hacer un buen seguimiento de la calidad docente e investigadora. Y si alguien resulta ser mal investigador y mal docente que se vaya buscando otro trabajo, que hay mucha gente valiosa esperando a ocupar su plaza…

2 comentarios en “¿Son mejores profesores universitarios aquellos que investigan?

  1. Hola, desde Culiacán, Sinaloa , México, sólo para comentar que ambas profesiones requieren buenas dosis de intuición y disciplina, virtudes que no a todos los profesores universitarios les han sido asignadas por natura o por cultura. En las universidades donde he trabajado (3) he observado que hay quienes son buenos profesores-investigadores; buenos profesores a secas y buenos investigadores a secas. creo que el dilema está en las coordinaciones académicas para saber aprovechar a cada cual en su mejor desempeño y sobre todo en su preferencia. concibo que todo el que quiera investigar y lo haga con prestancia debe investigar un tiempo y luego dar clases de lo que investigó y al mismo tiempo capacitar-actualizar al profesorado que no quiere investigar por equis razones (que de todos habemos en la viña del señor). Finalmente comento que ser docente no se nos da a todos y por lo tanto el que brille en esa actividad y no queira investigar, a fortalecerle desde su función. No es mejor profesor el que investiga ni mejor investigador el que enseña,. son virtudes que queremos amalgamar pero que no a todos se nos da. saludos. interesantes sus textos.

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