¡Ponga un político en su vida! (y quite a un científico)

Hace unos días Carmen Vela, Secretaria de Estado de Investigación, venía a decir que en España sobran científicos. Aunque para la subdirectora general de Planificación y Seguimiento de I+D+i, Clara Eugenia García, lo importante en este tipo de asuntos no es la cantidad sino la calidad.

DiputadosY la verdad es que García tiene razón. La calidad es importante, muy importante. Pero no sólo la de los científicos; también la de los gestores y administradores de la política científica. De hecho, durante su asistencia al encuentro La investigación biomédica en el contexto actual de la financiación de la I+D+i en la Universidad Internacional Ménendez Pelayo, dijo algo con lo que estoy totalmente de acuerdo: “los intereses políticos inmediatos y los grupos de presión tienen mucho poder a la hora de establecer las prioridades de las comunidades, que son responsabilidad de los políticos“. Responsabilidad que no acabo de ver que asuman quienes se empeñan en hacer ciencia sin gastar dinero.

Para los políticos y gestores que tenemos parece claro que la solución son ellos mismos. Así que claro, después de eliminar científicos, la guinda del pastel sería contratarles a ellos. Hombre, no es para hacer los experimentos, sino para crear la Agencia Estatal de Investigación, cuya misión será la de canalizar correctamente la inversión pública en ciencia que, hasta ahora, esos mismos políticos dice García que la han llevado de forma “deficiente”.

¿Por qué si los políticos hacen algo mal hay que despedir a los científicos? ¿No es más lógico deshacerse de quien hace las cosas mal?