La transmisión de la información científica
Alfonso M. Corral | 8 de mayo de 2006 | OpiniónLlevo diez años trabajando en investigación, y uno de los aspectos que siempre me han llamado más la atención, ha sido la transmisión de los resultados científicos a la sociedad. De hecho, la comunicación entre el científico y la prensa y entre el periodista y la sociedad ha sido el motivo por el que inicié este blog. El domingo apareció una noticia que me ha hecho pensar de nuevo en este tema.

Publica el diario El País el descubrimiento de una molécula “que sólo aparece en el cerebro de los alcohólicos y en algunas plantas”. En condiciones normales no hubiera seguido leyendo la noticia, pero el hablar sobre plantas me llamó mucho la atención, ¿qué tienen que ver las plantas con el alcoholismo? En el artículo no se explicaba este detalle y como no tengo acceso al artículo original en el diario Le Parisien, tuve que seguir buscando en la red. El diario brasileño Bonde News también habla de las plantas, pero su fuente es el mismo periódico francés. Así que recurro al Pubmed, la mayor base de datos de artículos científicos, y encuentro el trabajo al que hacen referencia este domingo los tres periódicos.
Lo que primero me llama la atención es que el artículo científico fue publicado en agosto de 2004. ¿Cómo puede ser esto noticia casi dos años después?
Pero volvamos a lo de las plantas… Después de leerme las 15 páginas del trabajo no logré encontrar ninguna referencia a las plantas. No quiero decir que no sea verdad, ya que los seres vivos tenemos casi todos las mismas moléculas, pero me pregunto cómo ese dato tan irrelevante llega a aparecer en la noticia de los periódicos. ¿En qué momento de la conversación y porqué habrá dicho el científico al periodista este detalle?
En la noticia también se dice que la molécula en cuestión “nunca había sido detectada en las personas”. Bueno, en el trabajo científico dicen que fue detectada por primera vez en el cerebro de personas en 1993. Habiendo pasado ya 13 años, no creo que la palabra “nunca” sea la más adecuada.
Siempre pensé que la mayor culpa de los errores científicos que aparecían en los periódicos se debía a la escasa formación al respecto que tienen los periodistas y a que no consultan las fuentes de información científica. Pero creo que los científicos somos una parte importante del problema de comunicación con la sociedad. ¿Cómo podemos decirles que es noticia un trabajo hecho hace ya dos años? ¿A santo de qué le damos importancia a que esa molécula esté en las plantas? ¿Cómo podemos decir que nunca se había detectado en personas?
Cuando era pequeño me gustaba jugar al teléfono estropeado con mis amigos. El juego consistía en que uno contaba una noticia al oído del compañero. Este se la contaba al siguiente, y así hasta que se llegaba al que inició la cadena. Lo divertido era ver como, sin querer, la noticia llegaba totalmente distorsionada.
La cadena de información ahora sólo tiene tres eslabones: el científico, el periodista y la sociedad. Pero ahora no es divertido que la noticia llegue distorsionada. De ello depende la credibilidad de nuestro trabajo.

2006-2012
Cuando no es por que los periodistas no se acaban de enterar sobre qué están escribiendo, son los científicos los que exageran sus propios descubrimientos.