El pin parental nos convierte en clientes de los maestros

El pin parental choca frontalmente con principal motivo por el que creo que es necesaria una educación pública: formar futuros ciudadanos libres, capaces de pensar y decidir por ellos mismos. Lo que viene a ser la base de una democracia sana.

Aunque los hijos sean nuestros, los padres debemos reconocer que su formación es el trabajo de los maestros y profesores, respetando su proyecto educativo y dejándoles trabajar. Por ello, la existencia de un veto parental (el dichoso pin) le quita el sentido a tener centros educativos públicos. Nos convierte a los padres en meros clientes de maestros y profesores que, como pagamos, siempre tenemos razón. ¿Todos y cada uno de los padres tenemos razón? ¿Incluso los que defienden el nazismo?

El llamado pin parental no es sino dar validez a todas y cada una de las ideologías de cada uno de los padres y madres. Supondría un caos, sería inviable. Y encima lograríamos todo lo contrario a lo que queremos: nuestros hijos no aprenderían a pensar por ellos mismos. No solo les quitaríamos los derechos que tienen como alumnos, les impediríamos ser ciudadanos libres.

Por mucho que me moleste que en las lecturas del colegio haya profesiones de hombre y de mujeres, no puedo vetar esa clase. Ni ningún otro padre puede bloquear que yo vaya a explicar que el CO2 mata a los corales. En casa nadie nos impide adoctrinar a nuestro hijos, pero en la escuela pública no podemos vetar que se formen como los ciudadanos libres. Porque queremos vivir en un país libre y democrático. ¿O no?

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3 comentarios en «El pin parental nos convierte en clientes de los maestros»

  1. Depende de cómo tomemos el verdadero significado de la expresión libre y democrático

  2. Pues sobre lo que has escrito, nada que objetar.Más bien al contrario. Ahora bien, el que exista «control» o conocimiento de las lecciones que se imparten y quien las imparte, no me parece que sea algo que contradiga la postura que has expuesto.Yo no tengo hijos, pero sé de una mujer que conocí en su día y que mas adelante entró a trabajar para un organismo del Ayuntamiento de Madrid y que me comentó que daban charlas en colegios y otras cosas. El caso es que esta mujer con todos mis respetos tiene pocos conocimientos y eso se la nota a la hora de hablar. De modo que no sé cómo puede dirigirse siquiera a unos críos. Más allá de este ejemplo que te he puesto poco sé.En conclusión te diría que los padres tienen derecho a más información . Los chicos son muy sensibles y son lo Mejor de una Sociedad. Por tanto hay que ser exquisito y cuidadoso con lo que se les enseña. Precisamente para que sean un día verdaderos Hombres y Mujeres Librepensantes.

  3. Hola Antonio. Como dices, no es malo que sepamos de qué les hablan en el colegio a nuestros niños.

    Lo que pasa es que el pin parental en un veto directo a que reciban charlas sobre igualdad.

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