Obesidad y equilibrio energético

| 18 de octubre de 2012 | Salud

En España uno de cada tres niños y adolescentes son obesos, así que no es de extrañar que el último congreso de la Asociación Española de Pediatría haya contado con un simposio dedicado exclusivamente a la obesidad. Si hasta la Comisión Europea se preocupa de la obesidad en los colegios, ¿cómo no iban los médicos a ocuparse de esto?

judoEn el simposio Obesidad y equilibrio energético, especialistas en salud y nutrición han tratado diferentes aspectos del sobrepeso y la obesidad infantil y juvenil: desde los genes implicados, hasta las estrategias para su prevención.

A pesar de la multitud de causas genéticas que se van descubriendo, un punto muy importante que hay que tener en cuenta es la falta de actividad física. Nuestra sociedad es cada vez más sedentaria y los niños no son una excepción. Como explica desde la Universidad de Zaragoza el Dr. Luis Moreno, el aumento del ocio pasivo (televisión, ordenadores o consolas) hace que los niños y jóvenes pasen cada vez menos tiempo corriendo en la calle y, como siguen comiendo la misma cantidad de calorías, se produce un desequilibrio entre lo que gastan y lo que ingieren. Y esto acaba siendo el principal causante de la obesidad.

Esta pérdida del equilibrio energético al que hicieron referencia, no suele estar causado por comer mucho de esto o de aquello y no parece que comiendo mucho o poco de algún tipo de alimento se pueda recuperar. Para la Dra. Isabel Polanco, “no existen alimentos buenos y malos, sino dietas más o menos adecuadas”. Todos deberíamos olvidarnos de las dietas que se basan en un tipo u otro de alimentos, como nos comenta desde el Hospital la Paz de Madrid. Una dieta sólo es buena si cubre las necesidades del organismo y garantiza los nutrientes necesarios y adecuados para cada persona.

Imagen: Alfonso M. CorralEn el campo de la prevención es evidente para Polanco que hay que educar desde el colegio y la familia tanto sobre hábitos alimentarios saludables como sobre la necesidad de la actividad física. Ambos aspectos son parte del mismo problema y se deben abordar juntos. Según la Dra. Marcela González-Gross, profesora de la Universidad Politécnica de Madrid, es necesario “inculcar desde la infancia el interés por la actividad física, para lograr el equilibrio energético necesario (entre energía ingerida y gastada) que blinde a los más pequeños ante el sobrepeso y la obesidad”.

Lógicamente, los más de 130 genes descritos relacionados con la obesidad son muy importantes pero, como insiste Moreno, “la obesidad es un problema multifactorial en cuya prevención resulta fundamental mantener el equilibrio energético de nuestro organismo, preparado para funcionar con una ingesta limitada y ejercicio suficiente”.

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2 comentarios

  1. buen articulo, hay que seguir apoyando a la ciencia

  2. buen articulo