El aspartamo sigue siendo seguro

El aspartamo es uno de los edulcorantes más utilizados en la actualidad. Lo podemos encontrar desde refrescos hasta en los cereales del desayuno. Con la ventaja de ser más dulce que el azúcar y de no engordar, se enfrenta cada cierto tiempo a acusaciones de toxicidad y de producir cáncer.

Aspartamo
Estructura química del aspartamo.
El aspartamo se produce a partir de dos aminoácidos y cuando se digiere en nuestro cuerpo se descompone en fenilalanina, ácido aspártico y metanol. El primero puede ser peligroso si padeces una enfermedad congénita conocida como fenilcetonuria y el último es el alcohol de garrafón y, por ello, no creo que haga falta explicar sus efectos. De todos modos, en un vaso de zumo de tomate hay seis veces más metanol que en una lata de refresco.

A pesar de haber más de 500 trabajos científicos mostrando la inocuidad del aspartamo tanto en animales como en personas, en 2005, el oncólogo italiano Morando Soffritti saltó a los medios de comunicación con un estudio en ratas en el que indicaba que el aspartamo podría tener efectos cancerígenos. Lamentablemente, cuando la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) revisó los datos de sus experimentos encontró una serie de errores que restaron credibilidad científica a estas conclusiones. De todos modos, tanto en Europa como en Estados Unidos existe una ingesta diaria que no se recomienda exceder.

Azúcar
Para superar la ingesta diaria recomendada, un adulto de 75 kilos de peso debería comer todos los días más de 3 kg de aspartamo.
Debido a toda esta controversia, y porque más vale prevenir que curar, la Comisión Europea pidió a la EFSA otra nueva evaluación científica. Pero no sólo del aspartamo, para 2020 quieren tener acabados los estudios de todos los aditivos alimentarios. Tras estos estudios, la EFSA concluyó a principios del mes pasado que el aspartamo “no posee toxicidad alguna que deba preocupar a los consumidores a los niveles actuales de exposición”. Algo que, lógicamente, alegró el día a las empresas miembros de la Asociación Internacional de Edulcorantes.

El aspartamo lleva usándose desde hace más de treinta años y todo indica que va a seguir empleándose durante bastante tiempo para endulzar sin engordar. Y es que, por el momento, el aspartamo sigue siendo seguro.

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