El impacto ambiental de la energía solar

Hacía mucho tiempo que no volvía a Extremadura y en mi viaje del pasado fin de semana me llamó la atención la cantidad de huertos solares que pueden verse entre Madrid y Cáceres. Aunque me alegré por ello, me hizo pensar en el impacto ambiental que podrían tener.

El impacto ambiental de la energía solarY es que, fijándome con un poco más de detalle, me di cuenta de que estaban valladas y que debajo no crecía nada. Algo tan ecológico en mi mente se convertía en un suelo industrial típico y como tal me puse a pensar en si sería factible obtener toda nuestra energía mediante la energía solar fotovoltaica.

Para seguir con Extremadura, me pregunté cuántas placas solares serían necesarias para sustituir a la central nuclear de Almaraz. Esta central (que tiene dos reactores nucleares) produce al año 16.089 GWh y, según podemos calcular con un mapa, su instalación ocupa alrededor de 1’1 kilómetros cuadrados.

En Almaraz también hay un huerto solar, lo que nos permite hacer una buena comparación. Sus instalaciones tienen más o menos la misma superficie que la central nuclear (1’2 km2), pero su producción energética anual es bastante menor (43 GWh). Es decir, en las condiciones actuales, se necesitaría una instalación de 449 km2 para producir mediante energía solar, lo mismo que se produce en los 1’1 km2 que ocupa la central nuclear de Almaraz. ¿Es mucho o poco?

Para hacernos una idea de la superficie, os cuento que es un poco menos que lo que ocupa toda Andorra (468 km2). A quienes les pueda parecer demasiado, les diré que hacer esta sustitución, en términos de CO2 absorbido equivaldría a plantar 787 millones de árboles, los cuales ocuparían unos 10.720 km2, algo así como la superficie de Asturias. ¿Qué hacemos? ¿Árboles, placas solares o seguimos con la energía nuclear?

El impacto ambiental de la energía solar