Superconductividad aplicada en la vida real

| 5 de mayo de 2010 | Tecnología

Cuando oía hablar de la superconductividad, me imaginaba ese típico experimento de laboratorio que tardaría siglos en poderse aplicar. Por eso me ha sorprendido que pueda usarse en algo tan cercano como un barco.

USS HigginsMuchas de las minas dispuestas contra los barcos se activan a través del campo magnético que crean las naves. La marina sabe esto perfectamente y ya en la Segunda Guerra Mundial los ingenieros estadounidenses desarrollaron un sistema que neutralizaba su campo magnético. La técnica de desmagnetización (o degaussing, como viene en las instrucciones de muchos monitores y televisores) no es otra cosa que una corriente eléctrica que pasa a través de unos cables de cobre que rodean al barco.

Este truco tan sencillo tiene una pega, los hilos de cobre, además de ser pesados, ocupan tanto espacio que el sistema no se puede instalar en todos los barcos. Y aquí es donde entran en acción los cables superconductores que instalaron en 2008 en el destructor USS Higgins: son muchísimo más ligeros, ocupan muchísimo menos espacio y se necesita menos energía para que circule por ellos la corriente eléctrica.

Una corriente que el año pasado fueron capaces de hacer que eliminara el campo magnético del destructor.

Este artículo forma parte del VII Carnaval de la Física.

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