El árbol más solo del mundo

¿Sabías que solo queda un ejemplar de la palmera Hyophorbe amaricaulis?

Está en el Jardín Botánico de Curepipe (Mauricio) y los botánicos llevan años intentando reproducirla sin éxito.

En su último intento, ni las diez semillas que Viswambharan Sarasan se llevó al Real Jardín Botánico de Kew (Reino Unido) ni las que se quedaron en Curepipe germinaron. Y es que todos los intentos que se han llevado a cabo desde los años 80 hasta ahora han sido infructuosos. El hecho de que las flores masculinas florezcan en diferente época que las femeninas quizás haga que vaya a ser imposible que no se extinga.

De todos modos, los botánico no se rinden, un nuevo intento va a correr a cargo del científico Stéphane Buord del Conservatorio Botánico de Brest (Francia). Tienen ya el polen y cuando fertilicen los óvulos planean trasplantarlos en plantones ya enraizados de otra palmera con la esperanza de que se desarrollen los embriones de H. amaricaulis. Luego habría que seguir con los dedos cruzados esperando que siguan creciendo las palmeras de Mauricio.

Hasta que los botánicos no tengan éxito, tendremos que conformarnos con esta que es la única palmera Hyophorbe amaricaulis que queda en el mundo.

Palmera Hyophorbe amaricaulis en el jardín botánico de Curepipe (Mauricio) en septiembre de 2009 (Foto: Coolth).

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.